lunes, 2 de marzo de 2015

El abuelo que saltó por la ventana y se largó

Anoche vi un peliculón, de esas que sorprenden, El abuelo que saltó por la ventana y se largó es una película sueca basada en la novela del mismo nombre escrita por Jonas Jonasson, que no he leído, pero va directa a mi lista de pendientes, esa lista que parece no tener fin.

En ella vemos como un anciano Allan Karlsson decide fugarse de la residencia en la que está saltando por la ventana. Como por pura casualidad y en apariencia debido a su despiste se ve metido en un buen follón y va usando como excusa lo que le va pasando para contar cosas de su vida.



Todo tiene un tono de lo más absurdo, cosas que en un principio pueden carecer completamente de lógica, pero que al ser explicado por el propio Allan tiene incluso un poco de sentido, sin llegar a dejar de ser muy absurdo.

A pesar de que las críticas que he podido encontrar por la red no la dejan muy bien tengo que decir que a mí me ha encantado; sí, no es la mejor película de la historia y a los que sean muy críticos seguramente pueda llegar a parecerles un bodrio. A quien haya leído el libro, como casi siempre, es muy probable que tampoco les termine de convencer; pero para los que sólo buscamos un rato de entretenimiento puede ser de lo mejor que se puede ver últimamente. Yo al menos me partía el culo de la risa.


Muchos me han gritado a lo largo de la vida, desde jefes de estación hasta dictadores, la primera que me gritó fue mi madre...

Así empieza y así acaba esta película a la que os recomiendo deis una oportunidad. Si luego no os resulta entretenida ya me lincháis.


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